Amparos: Se amparan las pérdidas o daños que sufran los equipos de computación, así como de sus elementos periféricos descritos en las condiciones particulares de la póliza, como consecuencia directa de manejo inadecuado, negligencia, impericia, agua, humedad, la acción directa de la energía eléctrica como consecuencia de corto circuito sobre tensión, arcos voltaicos y otros efectos similares (siempre y cuando los equipos cuenten con reguladores de voltaje apropiados), así como los debidos a perturbaciones eléctricas consecuentes a la caída de rayo en las proximidades de la ubicación asegurada.
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